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Mercure Monte Igueldo: San Sebastián a tus pies

Ahora que estamos en plena época para planificar escapadas, viajes, con el 2017 en el horizonte, quiero que una de mis recomendaciones os lleve a San Sebastián, a Donosti, donde desde el Monte Igueldo vais a disfrutar de la ciudad como nunca la hubierais imaginado, desde el Hotel Mercure, un hotel de lujo con vistas que no tienen precio.

El Hotel Mercure Monte Igueldo está, literalmente, sobre la ciudad de San Sebastián. Encima incluso del Parque de Atracciones. No sólo las vistas de las habitaciones son increíbles, puedes desayunar con vistas 360 grados mientras ves amanecer sobre San Telmo. La bahía a tus pies y cómo se van apagando las luces… o al revés, cenar o tomar una copa mientras la ciudad empieza a encender las luces… Es todo un espectáculo. Como lo es la subida hasta el hotel, en plena naturaleza. Es ese algo especial que tiene el País Vasco en cada rincón, detalles que lo hacen único. Y este hotel lo es.

La piedra con historia rodea el complejo, incluso el torreón vigila la piscina, que en verano es un espectáculo. Hasta octubre está abierta, y en esta época se disfruta y mucho. El Parque de Atracciones es un homenaje al niño que fuimos. Montarás en su montaña rusa, y disfrutarás. El ruido es un extra de tensión.

mercure monte igueldo

http://www.accorhotels.com/1987

La terraza de verano tiene dos vistas, a la Bahía de la ciudad y al Cantábrico, toda la costa vasca y la parte francesa. Puedes elegir donde deleitarte. La zona de recreo al aire libre está en la última planta del hotel, donde verás su huerto urbano, la zona de sillas y mesas para disfrutar de la tarde y la noche, o la mañana, al gusto de cada uno, y la piscina en la parte final. Es un pequeño oasis.

mercure monte igueldo

Las habitaciones están en evolución constante. Si podéis elegir con balcón y vistas al mar no os arrepentiréis. Es la mejor vista de una ciudad que enamora. Ver cómo cambia la actividad del mar, de la playa, todo el deporte que se practica; los barcos de pesca, las excursiones, incluso desde arriba puedes divisar buceadores.

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Pero sin duda, mi momento favorito, es disfrutar del anochecer. Una botella de vino, las luces que van moviéndose en la imagen que tienes delante de ti, el murmullo de la ciudad y el mar… Es casi un instante para sólo escuchar. Desde la comodidad de tu albornoz, con la luz suave de la habitación, la cortina moviéndose con la brisa… y el espectáculo de la noche delante de ti.

El espectáculo que pase en la habitación una vez que cierres la terraza, ya es cosa tuya…




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