El clásico

El Clásico, el mayor espectáculo del mundo.

No existe actualmente ninguna rivalidad deportiva mayor que la del FC Barcelona y el Real Madrid.

El clásico deja unos números que asustan. Casi 100.000 personas en el campo, 90 televisiones emitiendo el partido en directo, más de 500 periodistas acreditados, 300 millones de personas viéndolo en sus casas, centro de atención de todos los noticiaros televisivos del mundo, portada en todos los periódicos, entradas en tribuna a más de 2.000 euros, vuelos de Oriente Medio y de Asia hacía Barcelona llenos el día anterior y posterior al partido, hoteles y restaurantes a tope, los conserjes de los principales hoteles de la ciudad en busca de entradas al precio que sea para sus selectos clientes…

Real-Madrid-vs.-Barcelona-El-Clásico-2015-2016

Todo esto para poder ver a 22 jugadores de fútbol disputando un balón durante 90 minutos, con el árbitro como testigo. Es el partido más importante de La Liga. El que enfrenta al FC Barcelona y al Real Madrid, el ya mundialmente conocido “Clásico”, el partido que dirime una rivalidad que va más allá de lo deportivo. El acontecimiento deportivo anual más espectacular y mediático del mundo.

El pasado 2 de abril, el Real Madrid se impuso al FC Barcelona con un jugador menos y un gol de más marcado por Cristiano Ronaldo en el Camp Nou. Parece que el mundo se hubiera parado durante 90 minutos y de repente, volver a arrancar a todo trapo difundiendo imágenes del partido, ríos de tinta con comentarios y análisis de lo que pasó y de cómo ese partido va a cambiar el curso de lo que queda de temporada para uno y otro equipo.

No existe ningún emparejamiento deportivo que sea capaz de suscitar una mayor repercusión mediática que el Clásico. Ni la Superbowl, ni los partidos que enfrentan a los mejores equipos de la Premier League inglesa, ni la final de Wimbledon o cualquier carrera de Formula 1 consigue centrar la atención de aficionados y no aficionados a este nivel. Y eso es porque la rivalidad entre Barça y Madrid no tiene nada que se le parezca en la actualidad.

Ya no hay “Clásicos” en otras Ligas. En Inglaterra, está a punto de ganar la Liga el Leicester City, un equipo prácticamente recién ascendido de segunda división. Difícil es el explicar que en su día, dos equipos como el Manchester United y el Liverpool eran los dos grandes rivales del fútbol inglés, cuando hoy a duras penas están intentando clasificarse para puestos europeos. En Francia y en Alemania un solo equipo es tan dominante (Paris Saint Germain y Bayern Munich) que ya ni tienen rivales a quién medirse. Sigue habiendo los Boca-River (Argentina), Ajax-Feyenoord (Holanda), pero su repercusión no sale de su propio país. Lo del Barça-Madrid es portada en todos los países del mundo.

Y lo es, porque la rivalidad entre estos dos equipos es universal. El que sólo lo quiera ver como una rivalidad de connotación socio-política que enfrenta un sentimiento nacionalista vs un centralismo opresor, se equivoca. No es sólo eso. No es la razón por la cual un chino o un jordano se declara ferviente seguidor del Barça o del Madrid. No es la razón por la cual las calles de Amman están desiertas a la hora del Clásico.

La rivalidad entre el FC Barcelona y el Real Madrid es como la trama de la serie “Juego de Tronos”. La seguimos capítulo a capítulo (jornada a jornada) cada semana a la espera del último de final de temporada (el Clásico) que tendría que desvelar el desenlace final (ganar La Liga) pero que no lo hace, lo que da pie a una siguiente temporada (la siguiente Liga). La lucha de los “Lannister” contra los “Starck” (Madrid vs Barça), las diferentes sub-tramas que se desarrollan protagonizadas por sus actores principales (Messi vs Ronaldo, Guardiola vs Mourinho), la caracterización de cada bando (los “Galácticos” vs los chicos de “La Masía”) hacen que la serie de la cadena HBO tenga el exitazo mundial que tiene. Y es lo que hace que la rivalidad entre el Barça y Madrid sea tan grande, tan pasional y tan global.

No es el fútbol lo que nos entretiene, es la transcendencia de las historias que están alrededor del fútbol lo que hace que sea imprescindible dentro de nuestras vidas.

La principal diferencia con Juego de Tronos es que en la serie son los guionistas quienes definen el resultado final de las grandes batallas. En el fútbol, en el Clásico, el resultado se decide durante los 90 minutos que se tienen que jugar y dónde puede pasar de todo. Como ocurrió en el último Clásico, y como suele ocurrir en todos los Clásicos.




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